

Ya recuperados tras una noche de descanso, comenzamos a buscar el medio de volver a Balmaceda, desde donde teníamos pasajes de vuelta a Santiago. Tras recorrer todas las agencias de bus, descubrimos que solo una hacía el recorrido y peor aún, sólo una vez por semana y el día de salida no nos servía ya que demoraba casi 36 horas llegar a Balmaceda. En medio de la frustración y el urgimiento fuimos a Sky airlines y gracias a Mastercard conseguimos pasajes directos a Balmaceda desde Pta. Arenas. Con el problema resuelto, compramos un par de chuletas y nos hicimos un almuerzo digno de reyes, esperando el bus que a las 14 hrs nos llevaría a las Torres. Estabamos terminando cuando llegó el bus y disculpándonos por dejar la cocina algo sucia, nos subimos. La tarde era agradable y el calor del sol nos reconfortó, permitiendo que la siesta fuese casi hasta la entrada del parque. Ya en Laguna Amarga, nos registramos y pagamos ($4.000.- p/p, si es que se era chileno, y $10.000.- para extranjeros). Por $1.000.- c/u tomamos un transfer hasta Hostería Las Torres y de ahí comenzó la caminata. Eran cerca de las 17.00hrs. cuando salimos, en su inicio era bastante agradable, pero sin mayor preámbulo el sendero comienza a subir abruptamente, siguiendo así por al menos 50 tortuosos minutos, de ahí uno sube y baja sin complicaciones y a eso de casi dos horas de haber partido, llegamos al Campamento Chileno, lugar donde decidimos quedarnos para poder salir temprano al día siguiente en busca de las ya míticas torres. Acampar ahí sale $3.500.- p/p, con derecho a agua caliente y baños.
1 comentario:
pero que hermosas fotos, la dura q si..
me da un poco de envidia verlos ahi, en medio de la nada, en lugares mas que hermosos..
me inspiran y animan a visitalos màs temprano q tarde...
indescriptible la hermosura de los lugares...
bexos
julio y saluditos a la feñits!! q la extrañamos
Alondra
__________ ALITO_______________
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