


Cuenta la historia (..en verdad, la gente de Villa O'Higgins) que cuando corría el año 1965, Doña Luisa Sepúlveda y sus hermanos, chilenos y únicos habitantes de la zona de Laguna del Desierto, hicieron una llamada urgente a los carabineros de V.O., pues estaban siendo hostigados por los gendarmes argentinos, quienes les lanzaban piedras y mataban a sus animales. Para responder al llamado, se formó una patrulla de 10 carabineros al mando del joven teniente de 29 años, Hernán Merino. Tardaron una semana en llegar al lugar de los hechos (comprensible, por lo inacce- quible del camino) y una vez allá, se encontra- ron con 40 gendar- mes; en ese momento se produce un confuso incidente que culmina en fatalidad: el Tte. Merino resulta mortalmente herido mientras que sus 9 compañeros son tomados presos y devueltos al país meses después.
Las consecuencias de este lamentable espisodio, pueden ser resumidas en tres puntos:
1.- A doña Luisa y sus hermanos, el Gno. argentino les ofreció cuantiosas tierras, a cambio de que adoptaran esa nacionalidad. Sólo doña Luisa no aceptó y vive humildemente en V.O.
2.- Chile pierde la soberanía sobre Laguna del Desierto, pues desde el año 1965 hasta 1994, no vive ningún chileno ahí (argumento esgrimido por Argentina, al reclamar las tierras).
3.- El Teniente Merino se transforma en un mártir de Carabineros y de los colonos, al representar en su esfurzo, la vida que se lleva en la frontera.
En la foto, se puede ver a Julio con el busto de Hernán Merino, en la Plaza de Armas de Villa O'Higgins y también la tenencia de Candelario Mancilla, que lleva su nombre.












