lunes, agosto 28, 2006

Lunes otra vez, sobre la ciudad



Despertamos bastante nerviosos a eso de las 7 de la mañana, rápidamente a la ducha y terminar el armado de las mochilas. Habiamos comprado algo de carne, así que mientras fer praparaba el desayuno, yo me dedicaba a los bistec (sabiamos que seria un largo día, por lo que era necesario el cocaví). Estabamos en eso, cuando nos avisan que el bus a punta arenas se estaba llendo... terror (si lo perdiamos perdiamos dos pasajes de avión c/u en un día); guarde los panes y salimos corriendo. En la desesperación a Fer se le quedo el cel (pero eso será otra historia). En fin, nos subimos al bus y atonitos recorrimos los poco menos de 250km, desde Natales al aeropuerto. Una vez ahí, verificamos los pasajes a Coyahique, mientras estaba en la fila ví como a una turista extranjera le retiraban un par de exquisitos bastones, los que dificilmente volvwria a ver. A eso de las 12.00 nos llaman a embarcar en vuelo sky a Coyahique, y la adrenalina vuelve a fluir; en cosa de una hora y 30 minutos, rehicimos lo que habiamos demorado 20 días, 1.800 km, mas 150km a pie, mucha gente y sus historias mas, las aventuras acá narradas (estabamos en eso cuando nos interrumpem con el suculento almuerzo de esta aerolinea nacional (foto)). Aaaa tambien pasamos sobre las torres y sobre campos de hielo norte y sur, estabamos en eso cuando el avion comenzo a vibrar y revibrar y pta. esto se va acaerrr.. en fin todos asustados felices nos bajamos en balmaceda. Una vez ahi les incamos el diente a los bistec, mientras esperabamos el avión. Bueno el cuento corto es que llegó el avión, nos subimos y alegres hicimos la escala en puerto montt y a eso de las 18.45 volvimos a la calurosa realidad de santiago de chile un 27 de febrero.El viaje habia concluido.

lunes, agosto 21, 2006

Domingo en Puerto Natales

Después del recuperante desayuno en Ganesha y de una actualización farandulera de lo que había sido el concierto de U2 en Chile, a través de la televisión, salimos de compras por las calles de Natales, para llevar los más indispensables subvenires (regalo familia de Julio-regalo familia mía- regalo cumpleaños de mi hermana Pilar). Pese a ser domingo, encontramos variados negocios con objetos patagónicos de todos los precios. Sin embargo, nuestra naturaleza campista nos llevó a la esquina de Esmeralda con Arturo Prat, donde, con una atencion excepcionalmente buena, encontramos la más completa gama de artículos de camping, a precios bastante similares a los de Santiago.
Almorzamos y justo después nos enteramos de que se estaba llevando a cabo una feria de comida chilota en las afueras de Natales.

Es importante destacar que gran parte de los colonos que llegaron a habitar la patagonia chilena, eran provenientes de la Isla Grande de Chiloé, por lo que la gente estaba "en su salsa".
Nos comimos un plato de curanto, el cual venden en mallitas que contienen los mariscos, el chancho ahumado, las papas y el pollo, y a parte, sirven una taza con el caldo, todo esto acompañado de vinito blanco.
Además, estaba disponible el "yoko", que es un plato que tiene algunas cosas del curanto, más milcao (pan de papa con chicharrones frito en manteca), chapalele y cordero.
Volvimos a Ganesha, justo a tiempo antes de que se desatara la tormenta a preparar por última vez nuestro equipaje, pues al día siguiente comenzaría nuestro camino de regreso.

viernes, agosto 11, 2006

Paine Grande-Administración-Pto. Natales




Temprano en la mañana (como a las 10.00), con una leve llovizna y con las nubes muy bajas, comenzamos la caminata a la administración, bordeando un rato el Lago Pehoe, para después adentrarnos por unas extensas llanuras sin mucha pendiente. A eso de dos horas de caminata, llegamos al mal llamado lugar "campamento las carretas", donde suponiamos que ibamos a descansar y almorzar. Un fiasco es la mejor palabra para describirlo, no contaba con agua ni baño, peor aún, tenia un cobertizo cuya principal virtud era la presencia de basura; al final óptamos por comer nuestro último tarro de atún, con las migas de algunos panes comprados con anterioridad. Decepcionados, amarramos el tarrito de atún a la mochila y continuamos la caminata. Estabamos como a una hora de la administración, cuando a lo lejos divisamos un par de sombras bastante abultadas. Tras avanzar unos 15 minutos, distinguimos a 2 personas, tremendamente cargadas. Cuando nos cruzamos, paramos y conversamos un rato: era una pareja de artesanos, provenientes desde el nortino Tongoy; lo abultado que vimos eran dos cosas, una la tremenda mochila y bolso que llevaba él y dos la niña de 22 kilos que llevaba ella, lo cual sumado a los diversos enceres para tal viaje, los convertia en las sombras abultadas. Les deseamos harta suerte y continuamos la salida. A eso de las 14 hrs, llegamos a la administración, pedimos permiso para cocinar, a lo cual accedieron, desarmamos mochila y pusimos a secar la mojada carpa (por la llovizna de la mañana) y nos entregamos a un merecido almuerzo (a las 16.00 salía nuestro bus a Pto Natales). Hecho eso recorrimos la administración, disfrutando del bello entorno que la rodea. Estabamos en eso, cuando solicite una hoja de reclamo y manfeste mi disconformidad con el campamento las carretas y que ojalá se haga algo. Hasta el día de hoy no he tenido respuesta de CONAF. Hecho eso, nos subimos al bus, donde dormimos todo el viaje hasta Pto Natales. A eso de las 10 llegamos ahí, compramos papas fritas y unos Churrascos y nos fuimos a Ganesha (reservamos previamente la pieza), a disfrutarlos, viendo el Festival de Viña. Esa noche fue especial, ya que celebrabamos haber logrado un viaje que ansiabamos hace varios años y que lamentablemente, fue acelerado debido al terrible incendio ocacionado un año antes por un turista Checo.