


Tomamos la Quetru en Bahía Bahamon- dez, y después de casi dos horas llegamos a Candelario Mancilla (nombre del sector sur del Lago O'Higgins), a 1 km está la Tenencia Hernán Merino Correa, último vestigio chileno y lugar donde uno hace los papeles para cruzar para Argentina. A eso de las 12.00 am comenzamos la caminata de 18 km aprox. hasta la frontera. Diría que fue unos de los mejores pasajes del viaje, ya que en todo el día no vimos a nadie, observamos con calma y en varias ocaciones nos sobrecogio la soledad. A medida que avanzábamos, comenzamos a comprender lo que era vivir ahí, lo difícil que es "hacer soberanía" (de hecho a ese camino le falta un puente y hay que cruzar gélidas aguas a pie) y más aún lográbamos percibir y conectarnos con el fatídico viaje del tte. Merino, al recorrer los mismos parajes y senderos que 41 años antes lo llevaron a la muerte. Todo por Chile dijeron; bueno ese día si que nos sentíamos orgullosos de ser chilenos. A las 18.00 llegamos a la frontera (jaja, eran solo 2 letreros, uno frente a otro). Descansamos un rato y nos dimos el ánimo para 8 km más (se le suman a los 18 km. previos). Cansados y agotados por el arduo día a las 20.30 hrs, superamos una loma y la emoción se desató, al ver Laguna del Desierto (Lago del Desierto para los hnos. argentinos). Ahí estábamos, después de casi 9 hrs, habíamos llegado a destino. Fuimos a Gendarmería a mostrar los papeles (cargamos la batería de la cámara); debo decir que eran bien simpáticos estos argentinos. Armamos la carpa, cocinamos y brindamos con Pisco Sour Chileno, por haber cumplido la meta de ese día. Bueno, no sabíamos lo que nos pasaría mañana.
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